No todo el que trae levita es persona principal
Saber uno los bueyes con que ara.
A creer se va a la iglesia.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
La necesidad tiene cara de hereje.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Moza reidora, o puta o habladora.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
A gran pecado, gran misericordia.
Para los desgraciados se hizo la horca.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Un ten con ten para todo está bien.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
El mirón, ¡chitón!.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Ley puesta, trampa hecha.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
A consejo malo, campana de palo.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Reino dividido, reino perdido.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
A cabrón, cabrón y medio.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.