A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
La risa va por barrios.
Caballo andador tropezador.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Quien te altera te controla.
Buscarle la quinta pata al gato.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
La alegría todo mal espanta
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Más vale loco que necio.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
El que tiene tierra, tiene guerra.
De chica candela, grande hoguera.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Echarle mucha crema a sus tacos
La mejor bellota es para el peor marrano.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
A la hija mala, dineros y casalla.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
La vaca grande, y el caballo que ande.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
En Calatañazor, Almanzor perdió el tambor.
A cada necio agrada su porrada.
Pa' todo hay fetiche.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Casa y potro, que lo haga otro.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
La pisada del amo, el mejor abono.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.