Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Hortelano tonto, patata gorda.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Paja triga hace medida.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Educación y pesetas, educación completa.
Buena fama, hurto encubre.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Chica centella gran fuego engendra.
Buena vida si refrenas tu ira.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Harto da quien da lo que tiene.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
A mal Cristo, mucha sangre.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Quien tiene dineros, compra panderos.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
La fe mueve montañas.
Toda demasía enfada y hastía.
Al tonto se le conoce pronto.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Come santos, caga diablos.