Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
El trompo mientras más lo lían más baila.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
No seas mono, porque te bailan.
Alegría, belleza cría.
A caracoles picantes, vino abundante.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
De mala sangre, malas morcillas.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Teta de noviciado.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Ir a amarrar el zorro.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Quien hace malas, barrunta largas.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Ramal y bozal, para el animal.
A falta de pan, buenas son tortas.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
La cabra siempre tira al monte.
Oír campanas y no saber dónde.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
A mala venta, mala cuenta.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Tierra de roza y coño de moza.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.