La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Paja triga hace medida.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Buena fama, hurto encubre.
Educación y pesetas, educación completa.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
A palabras vanas, ruido de campanas.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Chica centella gran fuego engendra.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Buena vida si refrenas tu ira.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Quien tiene dineros, compra panderos.
Harto da quien da lo que tiene.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
A mal Cristo, mucha sangre.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Al tonto se le conoce pronto.
Toda demasía enfada y hastía.
La fe mueve montañas.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Saber uno los bueyes con que ara.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)