Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
El tiempo lo arregla todo
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
A cada rey su trono.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Rana en el fondo del pozo.
La casa esta donde el corazón.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Amores reñidos, los más queridos.
A gran pecado, gran misericordia.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Quien ríe y canta su mal espanta
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Real que guarda ciento, es buen real.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
La suerte es de quien la tiene.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.