Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Todo lo quiero: consejo y conejo.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
El amor es el premio del amor
Boca abierta, dientes de oro.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
El hablar es plata y el callar es oro.
Badajo alto, campana rota.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Palabras de santo, uñas de gato.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
La cascara guarda el palo.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Una maravilla, con otra se olvida.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Palabra de boca, piedra de honda.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Mala olla y buen testamento.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Panza llena, quita pena.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Obra acabada, maestro al pozo.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.