Ponte al sol y harás sombra.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
A chica cama, échate en medio.
El buen hijo a su casa vuelve.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
El que se va no hace falta.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Bien urde quien bien trama.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Estás más perdido que un juey bizco.
Cada pardal a su espigal.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Al buen, regalo; al malo, palo.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Al mejor caballo se le van las patas.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
La lealtad se paga.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
No dar pie con bola.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Zumo de parras, la alegría de la casa.