No caben dos pies en un zapato.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Ponerse la tapa en la cabeza
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Ni en pelea de perros te he visto
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Panza llena, quita pena.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Cabeza loca no quiere toca.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Mal caso para un médico cuando el médico del paciente tiene la gota.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Un muerto hablando de un ahorcao.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Mal camino no va a buen lugar.
Entre col y col, lechuga.
Lo estancado se pudre.
Caminito comenzado, es medio andado.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Boca seca hace bolsa llena.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Daño merecido, no agravia.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
El tiempo es el mejor consejero
A la mula vieja, alivialé la reja.