Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Se sincero y honesto siempre.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Tienes la razón, pero vas preso.
El que afloja tiene de indio.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Mujer al volante, peligro constante.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Tranquilidad viene de tranca.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Las damas al desdén , parecen bien.
El que asno nace, asno se queda.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Ama al grado que quieras ser amado.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Ni lava ni presta la batea.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
El hablar mismo idioma.
La mejor defensa es el ataque.
Escatimar y dar a putas.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Atrás viene quien las endereza.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
La gente agradecida es gente bien nacida.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
Por el árbol se conoce el fruto.
El pez grande en la mar se hace.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.