Perdona, antes de que el sol se ponga.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
¿De que vas, Santo Tomas?
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
La gente agradecida es gente bien nacida.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Quien la haga que la pague.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Nada con nada, total nada.
A cántaro roto, otro al puesto.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
La muerte todo lo ataja.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Real que guarda ciento, es buen real.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Barco en varadero, no gana dinero.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
A casa nueva, puerta vieja.
Vale más saber que tener.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Casa en canto, y viña en pago.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Alegría y desgracia no son eternas
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.