Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Ser el último orejón del tarro.
Comer y rascar todo es empezar.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
En que poco agua te ahogas.
Se está ahorcando con su propia soga.
Casa convidada, pobre y denostada.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
De esa manera, mi abuela.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
A la gorra, ni quien le corra.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Dar en el clavo.
Obra acabada venta aguarda.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Nuestro gozo en un pozo.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
El que llega tarde, no bebe caldo
Con viuda o soltera, lo que quieras.
No eches más leña al fuego.
Cuentas viejas líos y quejas.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Si falta la comida, torcida va la vida.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
La respuesta más rápida es la acción.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Taberna sin gente, poco vende.
Tragando aunque sea saliva.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.