Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Dar carne al lobo.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Mal es acabarse el bien.
Tras cada pregón, azote.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
A ojo de buen cubero.
El otoño de lo bello, es bello.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Quien calla otorga
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Amistades conserva la pared medianera.
Tranquilidad viene de tranca.
La muerte todas las medidas vierte.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Cerrado a cal y canto.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Pasará, sea lo que sea.