De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Mejor solo que mal acompañao.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Quien guarda valores, padece temores.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Quien anda mal, acaba mal.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
Confesión hecha, penitencia espera.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
Si no sobra es que falta.
El haragán es el hermano del mendigo.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
El pecado te acusa.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Arca abierta al ladrón espera.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
No es el diablo tan feo como lo pinta el miedo.
Quien hace malas, barrunta largas.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.