Más duro que sancocho de pata.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
La razón y el agua hasta donde dan.
Gente parada, malos pensamientos.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
No se puede servir a dos señores.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Santo Tomás, una y no más.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
La envidia es carcoma de los huesos.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Esto es de rompe y rasga.
El interés tiene patas.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Comer sin vino es miseria o desatino.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
A buen señor, buena demanda.
Explique, no complique.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
No es nada, que del humo llora.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
De la boca del ladrón, todos lo son.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
El gozo en el pozo.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.