Tras el vicio viene el lamento.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Quien no arrisca, no aprisca.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Todo necio confunde valor y precio.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.
Con ciertos amigos, no se necesitan enemigos.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Una palabra deja caer una casa.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
La manda del bueno no es de perder.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
El que no tranza no avanza.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
La curiosidad anda en busca de novedad.
El amor lo perdona todo.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
La burla, para quien le gusta.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Malos humores salen con buenos sudores.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
La vecindad es fuente de amistad.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Ir de trapillo.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.