Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Lo que se da no se quita.
La casa esta donde el corazón.
En la amistad, quien más da, menos recibe
El que no enseña no vende.
Llegar y besar, suerte es singular.
Faldas largas, algo ocultan.
Dame dineros y no consejos.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
El hablar bien, poco cuesta.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Más vale bueno que mucho.
Si la lengua erró, el corazón no.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
La respuesta más rápida es la acción.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
La admiración alaba, el amor es mudo
El amor encogido en poco es tenido.
Alegría, belleza cría.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Buen corazón vence mala andanza.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Joven intrépido no deja memoria.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Escucha en el silencio y serás sabio.
El solo querer es medio poder.
Amor de asno, coz y bocado.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
Amor y dolor son del mismo color.
A escote, no hay nada caro.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Daño merecido, no agravia.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.