Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Según serás, así merecerás.
Jamás digas: nunca jamás.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
La alegría es el mayor bien de la vida.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
A quien presta nada le resta.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
A palabras necias, bofetones.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
De ninguno seas muy compañero.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Cada cual mire por su cuchar.
Comida hecha, amistad deshecha.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
En este mundo al revés, no hay amor sin interés.
Nunca te apures para que dures.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Palabra de cortesano, humo vano.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
El chisme que gira, no siempre es mentira.