Mal haya carbón de haya.
Madre y teja, no pierde por vieja.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
El amor es ciego.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Rey determinado no ha menester consejo.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Creerse el papá de los helados.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
La risa va por barrios.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Amor de lejos, felices los cuatro
La moda no incomoda.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Nadie debe vivir pobre por morir rico.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Haz favores y tendrás enemigos.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Faena acabada, faena pagada.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Comer de su propio cocinado.
Agua tibia, media vida.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
El pobre de su pobreza no sale.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.