Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
El mal comido no piensa.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Pan a hartura y vino a mesura.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
El perezoso que acaba de comerse una banana, pregunta: ¿Puede plantarse la piel?
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Tienes la razón, pero vas preso.
Agua detenida es mala para bebida.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
No hay más chinche que la manta llena.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Si tienes mujer hermosa o melonar en carretera, siempre tendrás gotera.
Ocasión llegada presto agárrala.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.