Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
No es por el huevo, sino por el fuero.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
La unión hace fuerza.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Donde entra la cabeza, entra la cola
La muerte regalos no prende.
El mal para quien lo fuere a buscar.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Rama larga, pronto se troncha.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Lo pasado, pisado.
Estar como caimán en boca de caño.
En mal de muerte no hay médico que acierte.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
No hay duelo sin consuelo.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Mucho ruido y pozas nueces.