Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Lo pasado, pisado.
Nadie le da vela en este entierro.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
Quien siempre adula se quema las mangas
Presto se va el cordero como el carnero.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Ya me cansé de descansar.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
No falta un burro en un mal paso.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Lo malo sin maestro se aprende.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Quién más te quiere, te hará llorar.
El más fuerte teme a la muerte.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Claridad, y no en el caldo.
El que da, recibe.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Tiene la cola entre las patas
Agua que no has de beber, déjala correr.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
No es lo mismo ser que haber sido.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.