La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
El buen pagador no necesita prenda.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
La col hervida dos veces mata.
Más vale tarde que nunca.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Llave puesta, puerta abierta.
No es por el huevo, sino por el fuero.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Nació como la auyama, con la flor en el culo.
Mujer muerte, siete a la puerta.
El dueño del perro no obedece a su perro.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
También de alegría se puede morir
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Esta más caliente que pepita en comal.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
No falta un burro en un mal paso.
Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Los pensamientos no pagan peaje
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
A quien espera, su bien llega.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Cada uno dice quién es.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Junta de pájaros, agua segura.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.