Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Un yerro, padre es de ciento.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Llave puesta, puerta abierta.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Mujer refranes, muller puñetera.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Saber es poder.
Aún queda el rabo por desollar.
A pan duro, diente agudo.
Gato maullador, poco cazador.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Te casaste, la cagaste.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
De suerte contentos, uno de cientos.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Copas son triunfos.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Arca abierta al ladrón espera.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Estar como las putas en cuaresma.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Jamás digas: nunca jamás.
En nombrando al rey de Roma, luego asoma.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
El que poco pide, poco merece.