Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Libro cerrado no saca letrado.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Al rey muerto rey puesto.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
El que se fue a León perdio su sillón.
A consejo de ruin, campana de madera.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Hazte responsable de tus actos.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Juego mayor quita menor.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
El buen libro de las penas es alivio.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Dádiva forzada no merece gracias.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Cavas tu tumba con los dientes.
El hombre reina y la mujer gobierna.
No hay mano que pueda para el tiempo
El verano muere siempre ahogado
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Matanga dijo la changa.
Cada casa es un caso.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Más vale tuerta que muerta.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Mayo y Junio hacen un mes, que el mejor del año es.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.