Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Molino parado no gana maquila.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Dos testigos matan a un hombre.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
La barca pasa, la orilla queda
Tenés cola que te machuquen.
Palabra dada, palabra sagrada.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Hacer de un camino, dos mandados.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Tienes la razón, pero vas preso.
Consejo tardío, consejo baldío.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Buena razón quita cuestión.
La suerte es de los audaces.
El que afloja tiene de indio.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Ley puesta, trampa hecha.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Dar la callada por respuesta.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
El sabio calla, el tonto otorga.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Lo escrito, escrito esta.
La cascara guarda el palo.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Casamiento malo, presto es concertado.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Mata, que Dios perdona.
Dios castiga sin dar voces.