El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
A liebre ida, palos al cubil.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Sobre advertencia no hay engaño.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Lo barato cuesta caro
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Inclinar la balanza.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Quien te aconseja comparte tu deuda
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Ocasión perdida, para siempre ida.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Dios nos coja confesados.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Donde pan comes migas quedan.
A caracoles picantes, vino abundante.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Irse con la soga entre los cachos.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
El tiempo aclara las cosas.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Reino dividido, reino perdido.
Cazador, mentidor.
Madre hay una sola.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
De tales devociones, tales costurones.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.