La mujer rogada y la olla reposada.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Quien más tiene, menos suelta.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Siempre habla quien menos puede.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Del odio al amor hay solo un paso.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
La razón es de quien la tiene.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Jinca la yegua.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Dios perdona a quien su culpa llora.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
El uso hace al maestro.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Saber poco obliga a mucho.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Una obra mala, con una buena se paga.
Año de pitones, año de cabrones.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Pan a hartura y vino a mesura.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Guay del malo y de su día malo.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Abril concluido, invierno ido.
Quien hizo una...hace dos
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Mejor es resignarse que lamentarse.