Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Quien hace un cesto hace cien.
Un ruin ido, otro venido.
Quien hizo una...hace dos
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Pan a hartura y vino a mesura.
Hombre amañado, para todo es apañado.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Palabra de cortesano, humo vano.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
La carta, corta, clara y bien notada.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Dan darán, dicen las campanas.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
El uso hace al maestro.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Bollo de monja, costal de trigo.
A los locos se les da la razón.
Casa vieja todo es goteras.
Casa de capellán, la peor del lugar.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Buey viejo asienta bien el paso.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Tener el juego trancado.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.