Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
El amor reina sin ley
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
La primera impresión es la que cuenta.
Del necio, a veces, buen consejo.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Al buen callar, llaman Santo.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
La ley de Dios no come trampa.
Atáscate, que hay lodo.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Más ordinario que un sicario en un burro.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Al que da y quita le sale una jorobita.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Más mato la gula que la espada.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Juegos de manos se van al culo.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Buena madera, buen oficial espera.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
No saber de la misa la media.
Al desdén con el desdén.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.