Dinero de suegro, dinero de pleito.
Cada uno en su casa es rey.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
A todo coche, le llega su sábado.
Escucha tu corazón... que sabe.
Quien hace malas, barrunta largas.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Jugar la última carta.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Casa hecha, bolsa deshecha.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Caldera observada no hierve jamás.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Dejar al gato con el pescado.
La mejor caridad es la justicia para todos
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Muerto, ¿quieres misa?.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.