No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
A todo coche, le llega su sábado.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Ira no obra Justicia.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
A golpe dado no hay quite.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Buena es la regla, si la regla es buena.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
El mandar no tiene par.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Una rata dentro de una tinaja.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Quien la junta preside, casi siempre es quien decide.
Puta en ventana, mala mañana.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Barbas mayores quitan menores.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
Calva buena, luna llena.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
El fraile, la horca en el aire.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Me cayó como patada en la guata.
Jugar la última carta.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
La misa, dígala el cura.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
El que primero llega, ése la calza.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
A tal señor, tal honor.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Bien casada, o bien quedada.
Bolsa llena, quita las penas.
Limosnero y con garrote.
Una manzana podrida daña el barril completo.