Siempre hay un roto para un descosido.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Que no te den gato, por liebre.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Donde hay patrón no manda criado.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Hay que creer, rajar o desastillar.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
No tengas como vano el consejo del anciano.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Madre solo hay una, y padres muchos...
pajero como tenedor de oveja.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Abogado de ricos, mal de pobres.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Cada uno halla horma de su zapato.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Más feliz que marica con dos culos.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
No te metas en querellas ajenas.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prision.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Dejar al gato con el pescado.
A buena hora pidió el rey gachas.
Como chancho en misa.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.