Quien anda mal, acaba mal.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
El mal cobrador hace mal pagador.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Maldigo el diente que come la simiente.
Cual es el rey, tal es la grey.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
El que huye, obedece.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Quien se excusa se acusa.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
Principio quieren las cosas.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Casa sin madre, río sin cauce.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Olla remecida u olla bien cocida.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
A bien obrar, bien pagar.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Ponerle el cascabel al gato.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Pasado mañana, mañana será ayer.
El loco, por la pena es cuerdo.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.