El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
El agraviado, nunca desmemoriado.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
El que calla, no dice nada.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Cómplice y asesino van por igual camino.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Hablen cartas y callen barbas.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
El mal cobrador hace mal pagador.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
La sugestión obra.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Después de un gustazo, un trancazo.
Dios castiga, pero no ha palo.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Dios aprieta pero no ahoga.
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.