Abril y Mayo, la llave de todo el año.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
El que habla es el que peca.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
O faja o caja.
Alforjas llenas quitan las penas.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
A quien da y perdona, nácele una corona.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Dar la última mano.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Echarle mucha crema a sus tacos
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Buena cara dice buen alma.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
El que calla, no dice nada.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Variante: En Junio, la hoz en puño.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
De la nieve no sale más que agua
Siembra quien habla y recoge quien calla.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
¿Quién con una luz se pierde?
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Daño merecido, no agravia.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Buen corazón vence mala andanza.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.