No ofende quien quiere sino quien puede.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
El que debe y paga, descansa.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
El que jura miente.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
¿Quién con una luz se pierde?
En casa llena sienta bien la torta ajena.
El ojo quiere su parte
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Hay quien las mata callando.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Reyes y mujeres no agradecen.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Buen corazón vence mala andanza.
Cuanto más primos, más adentro.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
A buen señor, buena demanda.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
La soga, tras el caldero.
A quien da y perdona, nácele una corona.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Para sabio Salomón.
Dar una de cal y otra de arena.
Caras vemos, corazones no sabemos.
El pecado te acusa.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.