¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Salud y fuerza en el canuto.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
El triunfo de los crueles es breve
Limando se consigue de una piedra una aguja
Con bondad se adquiere autoridad.
Breve habla el que es prudente.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
A todo marrano le llega su diciembre.
Quien acomete vence.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Boca con duelo, no dice bueno.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Quien la haga que la pague.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Cada maestrito tiene su librito.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
El casado casa quiere.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Echarle mucha crema a sus tacos
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
La palabra emitida no puede recogerse.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Hacer algo de cayetano.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.