Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Dos no discuten si uno no quiere.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Mujer pecosa, mujer candela.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Dar de comer al diablo.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Cague la espina quien se comió la sardina.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Ahí está la madre del cordero.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Las cosas caen por su propio peso.
Para abril, de un grano salen mil.
El paraíso está en el regazo de una madre.
No se debe escupir al cielo.
No siempre huye el que vuelve la espalda
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
¿Usted qué come que adivina?
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Jornada emprendida, medio concluida.
Las acciones revelan las pasiones
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
El pimiento pequeño es más picante.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
La muerte no anda en zancos.