El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Buscarle cinco pies al gato.
El que tiene capa, escapa.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Saber cuántas son cinco.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
De cuentos suele irse a chismes.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Con aire solano, no hay toro bravo.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Mujer mayor, es la mejor.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
O la bebes o la derramas.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Le dieron como a violín prestado.
Con las buenas palabras nadie come.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.