En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Perro que ladra no muerde.
Puta y fea, poco putea.
El que se queja, sus males aleja.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Hechos son amores y no buenas razones.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Juan Segura vivió mucho años
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Más claro no canta un gallo.
El monte tiene ojo.
A las obras me remito.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Riña por San Juan, paz para todo el año.
A un asno, bastale una albarda.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Remo corto, barca pequeña.
Ocurre en las mejores familias.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Habló de putas "La Tacones".
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Más vale dar que la carga llevar.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
A la larga, lo más dulce amarga.
La suerte nunca da, solo presta.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.