En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
muero Marta, y muero Harta.
Bailando con la más fea
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
La libertad vale más que el oro
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Ni en pelea de perros te he visto
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
El sentido común es, el menos común que ves.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Quien aprisa asa, quemado come.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Hablar por la boca del ganso.
Cada uno canta como le pagan.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Paga para que te acrediten.
Asno de dos, válgale Dios.
Abriles y condes, los más traidores.
La madurez solo se vive una vez.
Agua beba quien vino no tenga.
La oprtunidad la pintan calva.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Ama de cura, puta segura.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
El hablar es plata y el callar es oro.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
El que se apura llega tarde.