Patada de yegua no mata caballo.
Demasiado pedo para la mula.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
El que vende un caballo es porque patea.
Lo raro es caro.
Disfruta solo los placeres del momento.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Con solo honra no se pone olla.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Más peligroso que mono con navaja.
Siempre es pobre el codicioso.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
A la que te criaste, te quedaste.
La labranza no tiene acabanza.
La madurez solo se vive una vez.
De buena casa, buena brasa.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Buen lector, mal escribano.
Ya murió por quien tañían/doblaban.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Todo se andará si la vara no se rompe.
El que muda de amo, muda de hado.
Alma sin amor, flor sin olor.
¿Mirón y errarla?.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.