Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
El médico mata, y el cura lo tapa.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Quien prestó, perdió.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
La primavera la sangre altera.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Mala yerba, mucho crece.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Cuando Marzo va a mediar, el invierno ha de acabar.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
O errar o quitar el banco.
Cada uno canta como le pagan.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
La mentira es animal de quinta vida.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
La mala no es la herramienta, sino el obrero.
A buen sueño, no hay cama dura.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Buen tiempo en Junio, verano seguro.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.