Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
Suelo mojado, cajón seco.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Las malas noticias siempre tiene alas.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
No hay majadero que no muera en su oficio.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Si existe, se ve
Contra fortuna, no vale arte alguna.
El que no se embarca, no se marea.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Pereza no alza cabeza.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Dios los cría y el diablo los junta.
Demasiada alegría es dolorosa
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Los pájaros más bellos están enjaulados
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Como es el padre, así es el hijo.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Mala yerba, mucho crece.
Son cáscaras del mismo palo.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.