La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
El calamar, en todos los mares sabe nadar.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Mayo ventoso, año hermoso.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
La abundancia mata la gana.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Fruta prohibida, más apetecida.
Ajo cebollino, para con vino.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Despacito por las piedras
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Con bondad se adquiere autoridad.
Puta en ventana, mala mañana.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
El vino, de la verdad es amigo.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
A falta de manos, buenos son los pies.
Al son que te tañan, a ése baila.
Escucha tu corazón... que sabe.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Muero más xente por comer que por ir a la guerra.
A lo que no puede ser paciencia.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
La ocasión llega, llama y no espera.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Darle a uno mala espina.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
La buena solera hace el vino de primera.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
No oigo, soy de palo.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego