Todo tiempo pasado fue mejor.
Más vale poco que nada.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
A la mal casada, miradla a la cara.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
A chico caudal, mala ganancia.
Donde comen dos comen tres.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Come santos, caga diablos.
Comida fría y bebida caliente, no hacen buen vientre.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Cada cual ha de llevar su carga.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
A mala leña un buen brazado.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Juan Segura vivió mucho años
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
La soga, tras el caldero.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
No dejar títere con cabeza.
Al malo, lo mejora el palo.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
La mejor defensa es el ataque.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
La pasión embellece lo feo