En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Obediencia es noble ciencia.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
La soledad no trae felicidad.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Por San Blas, una hora más.
Antes que el deber está el beber.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
El sexo nos hace perder la cabeza
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Donde se está bien nunca se muere
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Panza llena, quita pena.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
A fin de año, remienda tu paño.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Escoba nueva, barre bien.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.