Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
El hablar mismo idioma.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
La letra mata, su sentido sana.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Viendo al payaso, soltando la risa.
De dientes pa'fuera.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
De lo que no sabes, no hables.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Mejor solo que mal acompañao.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
El que busca, encuentra.
Justicia y no por mi casa.
No hay quinto malo.
Las sueños, sueños son.
No hay día malo sin día bueno.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Un aumento de caudal nunca viene mal.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Pa' todo hay fetiche.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Hay que leerle la cartilla.
Agua beba quien vino no tenga.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Cerco de luna, agua segura.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Aburrimiento y nervios son contagiosos