Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Tiene el sartén por el mango.
Mucho tocado y poco lixo.
Esa es carne para los perros.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
No dejes camino por vereda.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
A viña vieja, amo nuevo.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
La abundancia da arrogancia.
No hay tu tía.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
El último que se pierde es la esperanza.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Juntos en las duras y en las maduras.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
A quien presta nada le resta.
Como la espada, así la vaina.
Las migas son también pan.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Hay que predicar con el ejemplo.
De dolor, nadie murió.
Primero, pensar y después, hablar.